
Hace pocos días, se comentaba que uno de los efectos de la crisis en España, es que desde África no nos ven tan apetecibles como para lanzarse al mar en 4 palos cruzados e intentar llegar a nuestras costas. Aunque parezcamos la América de hace muchos años, la que te daba oportunidades, la que te acogía y a la vez te reprochaba…
No puedo alegrarme que estemos en crisis; sin embargo, sí me gusta que no seamos tan apetecibles para que otras personas con aún menos recursos estén dispuestos a vender su alma por la ilusión de un posible cambio a mejor que no van a encontrar.
Aunque en realidad, no es que hayan dejado de intentarlo, sino que intentan alcanzar otras costas más lejanas y difíciles.
Muchas veces, lo lejano e incorrectamente conocido, observado a través de la imagen que les llega vía satélite de otras tierras, les da unas alas de cera y plumas.
Mientras la información que les llegue les haga imaginar que las cosas lejos de su casa son infinitamente mejores que allí, tendremos estos intentos desesperados de cambiar de vida.
Son nuestros ícaros modernos.
Comentario por fewibef — junio 7, 2009 @ 6:56 pm